¿Por qué te fuiste tan lejos?
Lejos de mí.
Lejos de las sombras,
De los infiernos dancísticos,
Lejos te fuiste de aquí.
Y que yo te espero;
Te sueño pérfida y dolorosa
Pero te extraño amoroso en el corazón
Roto por el tiempo.
Sabes tú cuánto te espero, flor de mis veranos,
Que de a primaveras te me escurres curiosa.
Te fuiste de aquí penando,
Casando sonrisas por las 4 Europas.
¿Cuánto tú crees que vale?
¿Pérfida acá en tierra, beata al fin en vuelos?
Me mantienes constantes desvelos
Con tu desnudes aún no manifiesta.
El festín de un tirano, de una loca de amor se alimenta,
Cuyos cantares de dolor, el dolor despierta,
Y solo el dolor vuelve a calmar
Un orgasmo de boca abierta.
Vacilo cuando te veo entrar llena de vestidos
De mil países por los cuales te dieron gloria,
Por ser la más hermosa de las flores
Que en la pobreza y la magia levantaban discursos.
Los compraron todos porque ya no sentían nada
Cuando a puñales jugaban a matar,
Como tú mataste a aquel
Que te amaba; todos ellos son de esa realidad,
Y tu mi amor, primera de las arrepentidas de este mundo,
Con tu egoísmo compraste el pasaje al país de los extraños.
Tarde viniste a darte cuenta que no eran tuyos
Aquellos sueños ajenos de vandalismo,
Que los sueños tuyos, me los regalaste enteros.
Soy yo quien aquí los tiene, te espero.
Bella vuelve a mí, te lo pido,
Y deja ese occidente lleno de misterios.
Déjalo ya, déjalo tranquilo, vuelve a nosotros.
¡Deja esas culpas al asedio, a la bestia mordaz y parisina!
Curiosa total y fanática
De aquellos que sobreviven al suicidio.
De aquí somos, nosotros, humildes
Un poco más latinos, un poco más buenos.
Llenos de una triste vergüenza,
Y es que también somos asesinos.
Vuelve conmigo, que yo protegeré tus trigueños,
Los sueños daré luz con el gran ocaso.
De tu aire vespertino, renacerán tus sueños,
Llenos de amores y al abrazo comprensivo
Que tú dejaste en albores...
Vuelve mi amor, te pido.
